jueves, 31 de marzo de 2016

EL HIDRÓGENO: LA REVOLUCIÓN DE LAS BICICLETAS ELÉCTRICAS

La bicicleta es uno de los transportes más sustentables que existen en el mundo, e implica grandes beneficios para quien la utiliza. Pero al momento de emprender viajes más largos, y recorrer distancias más extensas, se vuelve una aventura que puede ser difícil de realizar.

Es por eso que se ha inventado la bicicleta eléctrica, una opción para contribuir a una movilidad sustentable, evitando las emisiones de dióxido de carbono generadas por los motores de gasolina de los automóviles tradicionales, y contribuyendo también a disminuir las congestiones de tránsito en las grandes ciudades.




Hoy en día, tú mismo puedes construir una bicicleta eléctrica y son cada vez más las investigaciones que siguen desarrollando ideas y poniendo la imaginación al servicio del medio ambiente. Éste es el caso de la empresa alemana Linde, que ha desarrollado Linde H2, un prototipo de bicicleta que funcionará con hidrógeno





El invento más reciente es el de la Hy-Ciycle: se trata de una bicicleta que puede alcanzar una autonomía de 125 kilómetros y una velocidad máxima de 35 kilómetros por hora con una sola carga de batería, que además resulta bastante económica (no llega a los dos euros), y que demuestra que el hidrógeno serviría como combustible para una movilidad más sostenible (aunque el problema de los coches es que resulta incómodo llevar un bidón de hidrógeno tan grande y que no hay aún suficientes puntos de recarga). El motor de asistencia al pedaleo lleva una pila de hidrógeno de 2.5 kilos, diseñada lógicamente para impedir que el gas se volatilice.

La idea es que este bidón no sea recargable, sino que lo sustituyamos por otro: de esta manera, sólo tardaríamos unos 30 segundos en esta operación. Y si, como decíamos, para los coches es engorroso llevar bidones de repuesto, para una bicicleta sí resulta posible (se pueden llevar, por ejemplo, varios bidones en una mochila). De todas formas, los investigadores continúan trabajando para aumentar esa capacidad de almacenamiento del hidrógeno, para obtener un mayor rendimiento.


Los responsables del proyecto, el profesor Kondo-Francois Aguey-Zinsou y su equipo, han conseguido un método de compactación de 100 litros de hidrógeno en tan sólo 50 gramos, lo que representa un logro muy importante para el suministro de energía portátil. Y es que las bombonas de hidrógeno tienen, como decíamos, un coste bajo, y además se pueden reponer con facilidad. El hidrógeno es una energía limpia y económica, que, según estos investigadores, competirá dentro de un tiempo con otras renovables como la solar o la eólica.

La idea de una bicicleta propulsada por hidrógeno no es nueva, aunque a muchos les parezca que hablamos casi de una nave espacial. Hace unos meses, la francesa Gitane presentaba su Alter Bike, ideada como un trabajo conjunto de las compañías Cycloeurope, Pragma Industries y Ventec. Alter Bike también funciona con una célula de hidrógeno que se recambia (no se rellena), lo cual ya supuso una revolución en el sector. Por un lado, por la facilidad del repuesto. Por otro porque no te “limita” a cuando se te acabe la pila, sino que puedes reponerla con facilidad (aunque no olvidemos que siempre puedes seguir pedaleando...).

El principal logro del equipo impulsor de Alter Bike fue la creación de una nueva generación de pilas de combustible de hidrógeno, así como conseguir el almacenamiento en recipientes reciclables y diseñar una estructura eléctrica específica para la pila que acompaña el motor de la bicicleta eléctrica. La Alter Bike no estará disponible en tiendas hasta el año que viene, aunque está previsto que primero funcione como servicio de alquiler para probar su funcionamiento.





FUENTE http://twenergy.com/

Lo mas visto